
La Isla Culebra, un paraíso virgen, está ubicada al este de Puerto Rico y es uno de los destinos más apreciados por sus playas paradisíacas y tranquilidad.
Para llegar, nosotros optamos por ir en avioneta desde el Aeropuerto de Isla Grande, que está sorprendentemente cerca del Viejo San Juan. Antes de embarcar en este pequeño avión de hélices, nos sometieron a la ceremonia del pesaje. Y no me refiero al de las maletas, sino a pesarnos nosotros mismos. Tienen que distribuir la carga nos dijeron, por lo que les recomiendo que viajen ligero. Gafas, toalla, bloqueador, antimosquitos, ropa de baño.

Culebra no tiene más de 30 kilómetros cuadrados. Y los chicos del hotel de Puerto Ricos nos recomendaron que alquiláramos un carro de golf. Con eso basta y sobra. Manejamos hasta la playa Zoni y Tamarindo para tomar algunas fotos y luego llegamos a la playa Flamenco, la más popular por haber sido catalogada como una de las mejores playas del mundo. A diferencia de otras islas más desarrolladas, Culebra ha podido mantener un enfoque de turismo sostenible, lo que significa que su desarrollo es limitado y la vida silvestre está protegida. Por eso si quieres alquilar sombrillas o comprar algo de comida o bebidas lo tendrás que hacer algunas metros antes de llegar a la playa.

Si te animas a caminar un poco por la playa Flamenco, encontrarás dos tanques oxidados de su pasado militar de 1,939 donde se creó una reserva naval para entrenar marines. Hoy uno de los dos tanques ha sido intervenido por un artista local, Jorge Acevedo Rivera, con formas esquemáticas y colores vivos, que hace guiños al pasado precolonial.

En resumen, La Isla Culebra es un destino ideal para quienes buscan playas de ensueño, contacto con la naturaleza y una experiencia tranquila y auténtica en Puerto Rico. Su combinación de belleza natural, actividades al aire libre y el enfoque en la sostenibilidad la convierten en un lugar especial, lejos de las multitudes.

Algunas otros consejos se los dejo acá:
De cara al viaje a Puerto Rico, los requisitos de visa son los mismo que para Estados Unidos.
Las alternativas del viaje desde Puerto Rico a Culebra o a Vieques son el ferry o la avioneta. El inconveniente del ferry es que exige el traslado al puerto de Fajardo. En cuanto a los vuelos, son varias las compañías locales que los ofrecen. Estas compañías aéreas locales vienen a ser como empresas de taxis comarcales. El vuelo es verdaderamente breve, desde San Juan. Al ferry le cuesta hora y media desde Fajardo, y hay que sumar otra hora y pico en coche, para llegar al puerto desde la capital.
En el aeropuerto pueden alquilarse carritos de golf de gasolina o jeeps. Con los primeros es más que suficiente. También es cierto que uno puede darse el capricho de ir andando a cualquier punto de la isla.
En Dewey están los alojamientos más populares, como la Mamacita's Guest House y la Posada La Hamaca.
La comida es tan rica como en Puerto Rico, y disfrutar de la cena a la orilla de la laguna, en la animada zona del puerto, añade delicia sobre delicia.
En cuanto a las actividades acuáticas, hay una empresa dedicada al buceo (Culebra Divers) y varias que ofrecen excursiones en kayak y snorkeling. Pero en playas como Tamarindo y Melones, uno puede hacer snorkel por libre.
También existe la posibilidad de ver el espectáculo del desove de las tortugas laúd, pero para ello uno se tiene que apuntar como voluntario medioambiental.
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